miércoles, 12 de noviembre de 2008

un negro en la Casa Blanca

El título de este post, que bien podría ser el nombre de una película made in USA, resume la noticia con la que nos están bombardeando durante la última semana (día sí, día también) los medios de comunicación. Por ello dedico al tema nada menos que dos sonetos de cosecha propia, que se han ido fraguando en estos días. Espero que sean del gusto o del disgusto del personal.


(I)

“Mami, ¿qué será lo que tiene el negro?”,
Dijo McCain la noche electoral.
¡Obama le pasó cual vendaval!
No grito de euforia, pero me alegro.

Un afroamericano es presidente
De un país con gran bagaje racista.
No quisiera pecar de pesimista,
Pero auguro un atentado inminente.

El sueño de Luther King, ¿será Obama?
Un negro en la White House, ¡qué ilusión!
Querido Barak, el mundo te aclama,

No desaproveches esta ocasión.
Los que creen en ti se van a la cama
Sabiendo que los sueños, sueños son.


(II)

Elecciones ‘made in USA’; ¡qué empacho!
Tenemos a Obama hasta en la sopa.
No pedidme que levante mi copa
Por ese yanqui, porque me emborracho.

El negro es la esperanza de Occidente.
De acuerdo, ¿pero el cambio será tal?
No se me antoja un giro radical
Ni una política tan diferente.

Ni los demócratas son progresistas,
Ni Barak Obama es rojo, es negro.
Así que más “ma non troppo” que “allegro”.

Aplacad vuestra euforia, optimistas,
Y brindad porque Bush se va a marchar,
Que es un buen motivo para brindar.